Mamá Cuervo
Esta
semana fue diferente, hubo un día especial, fue el mejor en mucho tiempo, y me
refiero a esa emoción que sentí al ver que el hombrecito que me ha acompañado
en estos doce largos o cortos años, (ya no se como definirlos) esta dejando esa
maravillosa etapa de niño para convertirse en adolecente o…
aborrecente? No se.
Ni quiero averiguarlo. Solo se que es un hecho que tendré que vivir junto con
el. Así que, bienvenida seas adolescencia.
Ese
día, mientras lo observaba en la ceremonia de clausura de su sexto grado de
primaria, me sentí tan contenta, tan orgullosa (un pavorreal me quedaba
corto) Verlo entre tantos otros niños,
me encantaba encontrarme con su mirada, entre tantos ojos, el siempre me estaba
viendo, su mirada estaba llena de emoción y de orgullo junto con vergüenza a la
vez por formar parte del foco de atención. No quería que lo fotografiara, ya me lo había
advertido desde un año antes y no dejaba de recordármelo cada que le venía a la
mente. Yo, conociéndolo, trate de ser prudente y solo tomaba las necesarias.
Mientras que otras mamás y papas no dejaban pasar un solo movimiento de sus
hijos sin ser capturados por dichos momentos. No faltaron los que llevaron la
familia completa., desde los abuelitos,
tíos, hermanos, solo les faltaba la mascota. El me pidió que solo fuera yo.
Solo me quería a mi. Dijo que la persona realmente importante en su vida era
yo, me conoce muy bien, porque sabe que fuera cual fuera la situación por la
que el este pasando siempre me tendrá. Y que nunca me cansaré cual guerrera
implacable para cuando el me necesite. Lo sentía tan lleno de mi y yo tan llena de
el. Volví a sentir esa misma sensación
que viví seis años atrás cuando dejaba el kínder, allí estaba dejando de ser mi bebe para
convertirse en niño y como niño lo he disfrutado al igual que su anterior etapa
de bebe.
Se
que ahora que será adolecente, y que sea ya un “chico de secundaria”, muchas
cosas cambiaran en El, conmigo, se que tendremos peleas, enojos, desacuerdos entre otras muchas cosas. Es su naturaleza, y me
agrada, porque se que su carácter se esta forjando, es parte de su evolución. Estoy
consciente que habrá momentos en que me odiará y que yo querré desaparecerlo de
la faz de la tierra. Pero al final de esos momentos seguiremos queriéndonos y
estoy segura que siempre estaremos unidos por ese vinculo que hemos creado no
solo por el echo de ser madre e hijo, si no que por ese amor que vi en su
mirada, en ese su gran día de graduación de primaria y de niño. Se
que soy como toda mamá cuervo, y se que mi hijo es y será siempre el mejor. Un
gran hombre. No necesito mas. No le pido más a la vida. Te
amo hijo.
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